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ANTISÉPTICOS POCO CONOCIDOS. Gasolina y Kerosene
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ANTISÉPTICOS POCO CONOCIDOS. Gasolina y Kerosene
Dr. Alejandro Vázquez Barbé
Durante el período 1960 a 1966 tuve la oportunidad de trabajar en calidad de Practicante Interno del servicio de Cirugía Plástica y Reparadora en el Sanatorio del Banco de seguros del Estado del Uruguay. El Seguro tiene la particularidad de pertenecer exclusivamente al Estado y los patrones tienen la obligación de tener a todos sus empleados inscritos en él, bajo severas penas aplicando elevadas multas a quienes no lo hagan de esa forma. De aquí se desprende que todo paciente asegurado que requiriera los servicios de la especialidad de Cirugía Plástica y Reconstructiva, eran tratados en esta clínica perteneciente al Estado. La cifra de pacientes atendidos era enorme. Allí se trataban todo tipo de lesiones traumáticas, toda la Cirugía de la Mano, la Cirugía Maxilo-Facial y los Quemados, tanto grandes como pequeños quemados.
Para el tratamiento de estos últimos, funcionaba a permanencia un quirófano donde se les escarificaba, lavaba, curaba e injertaba de lunes a lunes todas las semanas del año. En 1962, mientras lavaba un gran quemado con jabón y solución iodada, pasó visitando el servicio, el Prof. Fortunato Benaim, Director del Instituto del Quemado de Buenos Aires. En ese momento nos comunicó su experiencia con el nuevo antiséptico que estaba usando con excelentes resultados, se trataba de la GASOLINA (sin.: NAFTA, BENCINA). Utilizaba la gasolina sin plomo como la que se utiliza en aviación o con bajo contenido en plomo. Realizaba un lavado profuso de las quemaduras con ella e inmediatamente quitaba la gasolina de las áreas granulantes con ETER SULFURICO y finalmente a éste lo retiraba lavando con solución fisiológica. A partir de ese momento comenzamos a lavar, no solo los quemados con gasolina sino, todas aquellas heridas con infecciones rebeldes (sobretodo, contaminadas con Seudomona Aeruginosa), escaras de decúbito, pies diabéticos, etc. obteniendo magníficos resultados. Hasta el día de hoy continúo utilizando la gasolina, en este momento, con el aliciente de la salida al mercado de la gasolina sin plomo.
En el laboratorio del Sanatorio del Banco de Seguros realizamos con el Dr. J. L. Brum una buena cantidad de pruebas con cultivos de diferentes microbios Gram positivo y negativo utilizando la gasolina, los resultados de los cultivos fueron muy aleatorios, en la mayoría NO se detectaba una acción bactericida ni bacteriostática. Lo que no sucedía in vitro, era SI, muy evidente in vivo ya que los cultivos de las tomas de las heridas y áreas granulantes eran prácticamente estériles o con muy pocas colonias.
También nos refirió el Dr. Benaim en ese momento que, prácticamente todos los productos derivados del petróleo eran fuertes antisépticos como el kerosén, los aceites y las grasas.
Aprovechando la gran cantidad de heridas de mano que tratábamos en el servicio y en la emergencia, realicé un trabajo estadístico con resultados sorprendentes. Prácticamente se infectaba el 0 % de las heridas de manos en los mecánicos. La explicación era muy clara, ellos estaban trabajando con las manos engrasadas y aceitadas y lo primero que hacían al herirse una mano era lavarlas con gasolina o kerosén; es decir, trabajaban con las manos en medios antisépticos, con materiales esterilizados por la grasa y los aceites y luego se lavaban con otro producto antiséptico, en definitiva, no había contaminación de sus heridas en el momento del accidente. Si alguna contaminación había a posteriori, éstas eran iatrogénicas.
Fue difícil hacer comprender en el medio médico y entre los pacientes que un producto considerado como cáustico e irritante, fuera bueno para el tratamiento de heridas amplias o quemaduras. Poco a poco impusimos el tratamiento con gasolina.
El Dr. José Antonio Villegas B. presenta en el I Congreso Venezolano de Cirugía Ortopédica y Traumatología, realizado en Maracaibo en 1969, el trabajo “ LAS HERIDAS Y EL KEROSENE”, presentando su experiencia con excelentes resultados, aunque su estadística para ese momento no era muy extensa. En 1971 el mismo autor, presenta el tema “AL ENCUENTRO DE UN NUEVO ANTISÉPTICO” y “TRATAMIENTO DE LAS QUEMADURAS CON HIDROCARBUROS SATURADOS TIPO KEROSENE” en el VIII Congreso Latino Americano de Ortopedia y Traumatología en Quito-Ecuador. Su serie en ese momento sobrepasaba los 600 quemados de todo tipo y edad con los mismos bajísimos índices de infección.
El uso de la gasolina sin plomo o del kerosene, preferiblemente desodorizados, es una seria indicación como antiséptico que produce muchas menos lesiones que los conocidos y usados habitualmente. Es bien conocido desde los trabajos de Branemark P. (“Tissue Injury caused by Wound Desinfectants” publicado en The Journal of Bone and Joint Surgery. Vol.49 A. Nº 1. Pág. 48. Enero 1967.) y otros autores que han demostrado fehacientemente las lesiones tisulares que producen el Timerazol, el yodo, alcohol, soluciones de Nitrofurazona al 5 %, soluciones de Hexaclorofeno al 5 %, agua oxigenada y muchos otros más. Los estudios microscópicos realizados en biopsias de tejidos tratados tanto con gasolina como con kerosene no muestran lesiones de ningún tipo a nivel celular.
En este momento de crisis económica es para tener muy en cuanta el uso de estos hidrocarburos saturados por su bajo costo y fácil obtención. Por los hechos expuestos vemos que todo son ventajas y que la mayor y única desventaja es su olor penetrante. Una vez obtenidos con desodorante deben ser considerados como imprescindibles en el uso diario tanto en quirófano como salas de curaciones.
Entre ambos: la gasolina y el kerosene presenta mayores ventajas este último:
1º -por ser más seguros en cuanto a posibles explosiones por chispas de estática en el quirófano y
2º -porque no necesita ser removido como la gasolina puesto que, debido a su baja evaporación cuando se dejan las heridas al descubierto o con curas ventiladas y no herméticas, no produce quemaduras y forma, además, una película sobre la herida o el área granulante que evita la evaporación y la pérdida de líquidos (muy importante en el quemado).
3º -Porque debido a las restricciones a la obtención y uso del éter en Venezuela y otros países, dadas las medidas para evitar su uso en la fabricación de drogas ilegales, no está asequible y si se consigue, es ilegalmente, lo cual coloca al cirujano en una difícil situación.
FORMA RECOMENDADA PARA SU APLICACIÓN
Lavar Primero con agua y jabón azul sin perfume el área granulante, la quemadura (de la extensión que sea) o la herida, secarla con toalla estéril y con gasa o algodón mojado en kerosene, hacer toques sobre toda el área a tratar. Dejar al aire (cura abierta) o con una fina capa de compresas de gasa que permita la ventilación de la herida. Una cura hermética o gruesa que no permita la evaporación del kerosene, produce quemaduras de 2º grado.
Si se va a hacer una cura hermética, dejar actuar el kerosene durante 10 minutos y luego lavar con agua estéril y jabón antes de poner la cura.
Es recomendable realizar esta cura diariamente.




Fuente: https://plasticayreconstructiva.wordpres...-kerosene/
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